Archivado en: Publicidad
Dentro de la educación en los medios de comunicación, hay que prestar atención especial a la publicidad, que lo invade todo.
La publicidad, especialmente representada en los anuncios televisivos, nos ofrece la tierra prometida. La pone al alcance de nuestras manos, o mejor, de nuestros bolsillos. Nos ofrecen el bienestar, la felicidad, el éxito. Nos seducen con su promesa de satisfacer nuestros deseos más íntimos. Los mensajes publicitarios nos venden sueños y nos ofrecen los “atajos” para alcanzarlos.
La publicidad, sobretodo, propaga símbolos y establece un culto al objeto no por lo que ese objeto pueda aportar de forma práctica, sino por la imagen social, el prestigio social asociado a dicho objeto. Asociación que es el fruto del trabajo publicitario.
No se vende un jabón, sino belleza; ni un reloj o un automóvil, sino prestigio. Se vende estatus, nivel social... satisfacción de necesidades que ya no son las básicas (sed, hambre, información). El mundo presentado por la publicidad, y que invade todo el contenido televisivo, es un mundo en constantes vacaciones, fiesta, sonriente, optimista. Sus habitantes son felices, hermosos, deseados, siempre jóvenes.
Modelos de personajes, de familia, de vida que invitan a identificarnos con ellos. Explotan nuestras necesidades, nuestras esperanzas y vienen a decirnos: “Si usted no tiene este producto, su vida carecerá de sentido”.
La exposición a la publicidad, por la reiteración de los mensajes, acaba por producir un discurso idéntico. Independientemente de las marcas, todo se basa en valores comunes. Se repiten y re-actualizan los mitos de nuestras sociedad, las ideas fuerza de la misma: la eterna juventud, la abundancia, el ocio, la felicidad personal e individual.
Dentro de la alfabetización mediática, audiovisual, hay que educar a los niños y jóvenes a entender los mensajes publicitarios, dotándoles de herramientas necesarias para interpretar dichos mensajes. La competencia mediática en el lenguaje publicitario debería tener en cuenta:
- Saber reconocer e identificar los elementos del lenguaje publicitario y los códigos verbales y no verbales.
- Analizar los fines sociales de la publicidad y las funciones.
- Reflexionar sobre los elementos denotativos y connotativos y su importancia para la producción de sentido.
- Desarrollar actitudes críticas ante la manipulación publicitaria.
- Producir textos publicitarios, elaborar anuncios jugando con los elementos que utilizan los publicitarios, manipulando anuncios ya hechos, etc.
Archivado en: General
Vivimos en la sociedad de la inforamción y hay que educar para ella. La escuela debe preocuparse, también, de esta tarea.